Si las películas de “Fast & Furious” son tus favoritas, si desde pequeño jugabas con pistas de coches y no te pierdes una carrera de Fórmula 1, probablemente te gustaría llevar esa pasión por la velocidad al plano laboral.

Aunque parezca un sueño de niños, hay muchas profesiones y oficios que desarrollar para estar involucrado en el mundo del motor.

Piloto

La opción más evidente también puedes ser la más complicada.

Ser piloto de Fórmula 1, de Nascar o de cualquier variedad es un trabajo de muchos años que debe comenzarse desde muy joven.

Sin embargo hay muchas alternativas para estar tras el volante. Ser chofer de vehículos de lujo es una buena opción más fácil de conseguir.

Mecánico

Si te apasiona más el funcionamiento de cada vehículo que su conducción, esta es la alternativa perfecta.

Se puede comenzar trabajando en talleres de mecánica o carrocería, en establecimientos de recambios, en concesionarios y en fábricas. Una vez aprendido el oficio, el siguiente paso como emprendedor puede ser abrir tu propio taller.

La formación para ejercer varía dependiendo del país pero, por lo general, no suele exceder los tres años. También se pueden realizar cursos de menor duración.

Ingeniero de automoción

De una manera profesional también es posible acercarse a una parte del mundo de los motores.

Un ingeniero de automoción es el encargado de, entre otras cosas, diseñar los elementos del automóvil, incluyendo motores, transmisiones y demás.

Al tener acceso directo y exclusivo a los vehículos antes de ser comercializados, se convierte en una pieza clave del equipo. Es un trabajo emocionante y divertido que requiere discreción.

Diseñador

En el mundo existen grandes escuelas de diseño de coches, como el Instituto Europeo de Diseño en Turín o la Royal College of Art en Londres.

También en España es posible cursar Ingeniería en Diseño Industrial y luego realizar un máster de Diseño de Vehículos de Trasporte o de Styling y Concepto del Automóvil.

La formación existe y tiene como recompensa la posibilidad de diseñar el próximo modelo de Toyota o Ford. Con un buen portafolio es posible llegar a trabajar para las grandes marcas de vehículos del mundo.

Ingeniero de competición

Con un título de ingeniería mecánica y buenas calificaciones se pueden lograr muchas cosas.

Ser parte del equipo de una gran escudería como Ferrari o Williams sería un sueño cumplido para muchos y se puede lograr con estudio, postgrados y trabajo duro. Lo normal es comenzar en equipos pequeños e ir escalando posiciones.

Periodista o Community Manager

Si estudiaste una carrera que tiene poco o nada que ver con la conducción, la producción o la reparación de automóviles, también hay opciones tangibles para drenar la pasión por la velocidad.

Como redactor o periodista existen muchas vacantes en revistas y medios especializados en el sector de la automoción. Por lo general no se requiere más que el título en periodismo y demostrar conocimientos en la materia.

Si tu fuerte son las redes sociales también puedes estar cerca del asfalto. Empresas grandes y pequeñas vinculadas con los vehículos necesitan tener presencia digital.

Al ser seguidor de las carreras y el motor en general tendrás ventaja sobre otros aspirantes cuando se trate, por ejemplo, de llevar las cuentas en Instagram de marcas como Ferrari o Ford.